



El primer viernes de cada mes
dedicado al Sagrado Corazón De Jesús
"Inquieto es nuestro corazón hasta que descanse en tí". Esta afirmación de San Agustin expresa bien el tema de nuestra celebración en este Primer Viernes.
Espacios para la comunidad
Entre todos le damos vida a nuestra parroquia.

¡ Jesús te espera para Sanar tu corazón !
Todos los primeros Domingos de cada mes

Acción Católica
Un espacio para Adolescentes y Jóvenes.

Exploradores Argentinos de Don Bosco
La Naturaleza te espera para descubrirla.
Secretaría

Parroquia:
Virgen Madre
Mar - juev -
18 hs
Sabados 19 hs
Domingos 11 hs

Capilla:
Nuestra Señora de Itatí
Miércoles
18hs
sábados
a las 17.30 hs

Lecturas del día
Primera lectura
Fuente: Evangelizo
Lunes, 5 De Octubre : Carta de San Pablo a los Gálatas 1,6-12.
Hermanos:
Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio.
No es que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar el Evangelio de Cristo.
Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, ¡que sea expulsado!
Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea expulsado!
¿Acaso yo busco la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar bien con los hombres, no sería servidor de Cristo.
Quiero que sepan, hermanos, que la Buena Noticia que les prediqué no es cosa de los hombres, porque
yo no la recibí ni aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.
Salmo
Fuente: Evangelizo
Lunes, 5 De Octubre : Salmo 111(110),1-2.7-8.9.10c.
Doy gracias al Señor de todo corazón,
en la reunión y en la asamblea de los justos.
Grandes son las obras del Señor:
los que las aman desean comprenderlas.
Las obras de sus manos son verdad y justicia;
todos sus preceptos son indefectibles:
están afianzados para siempre
y establecidos con lealtad y rectitud.
Él envió la redención a su pueblo,
promulgó su alianza para siempre:
Su Nombre es santo y temible.
¡El Señor es digno de alabanza eternamente!
Evangelio
Fuente: Evangelizo
Lunes, 5 De Octubre : Evangelio según San Lucas 10,25-37.
Un doctor de la Ley se levantó y le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?".
Jesús le preguntó a su vez: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?".
El le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo".
"Has respondido exactamente, le dijo Jesús; obra así y alcanzarás la vida".
Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención, le hizo esta pregunta: "¿Y quién es mi prójimo?".
Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto.
Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo.
También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino.
Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió.
Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo.
Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: 'Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver'.
¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?".
"El que tuvo compasión de él", le respondió el doctor. Y Jesús le dijo: "Ve, y procede tú de la misma manera".
MEDITATIO
Fuente: Evangelizo
Lunes, 5 De Octubre : San Gregorio de Nisa
“Así es mi amado, mi amigo, muchachas de Jerusalén.” (Cant 5,16) La Esposa del Cantar señala a aquel que busca cuando dice: “Éste es el que yo busco, aquel que para hacerse hermano nuestro subió de Judá. Se hizo amigo de aquel que cayó en manos de los bandoleros, curó sus heridas con aceite y vino y las vendó. Luego lo montó en su cabalgadura, lo llevó al mesón y cuidó de él. Dio dos denarios al mesonero, prometió pagar a su vuelta lo que hiciera falta". Todos estos detalles tienen su significado.
El doctor de la Ley tentó al Señor queriendo estar por encima de los demás. En su orgullo hace caso omiso de toda igualdad con los demás, diciendo: “¿Quién es mi prójimo?” El Verbo le expone luego en forma de narración toda la historia santa de la misericordia: cuenta como baja el hombre a Jericó, la emboscada de los bandoleros, el despojo del vestido de la incorruptibilidad, las heridas del pecado, la amenaza de la muerte para la mitad de nuestra naturaleza (pues nuestra alma sigue inmortal), el paso inútil por la Ley (pues ni el sacerdote ni el levita se cuidaron de las heridas de aquel que había caído en manos de los bandoleros).
Era realmente imposible que la sangre de toros y de machos cabríos expiase el pecado (Hb 9,13). Sólo lo podía hacer aquel que se ha revestido de toda la naturaleza humano--- de los judíos, los samaritanos, los griegos---, en una palabra, de toda la humanidad. Con su cuerpo, que es la montura, se fue al lugar de la miseria humana. Ha curado las heridas de la humanidad, se la ha cargado sobre su montura e hizo de su misericordia un hostal para ella, para que todos aquellos que gimen bajo el peso de infortunios encuentren descanso. (cf Mt 11,28)
Primera lectura
Fuente: Evangelizo
Domingo, 4 De Octubre : Libro de Isaías 5,1-7.
Voy a cantar en nombre de mi amigo
el canto de mi amado a su viña.
Mi amigo tenía una viña
en una loma fértil.
La cavó, la limpió de piedras
y la plantó con cepas escogidas;
edificó una torre en medio de ella
y también excavó un lagar.
El esperaba que diera uvas,
pero dio frutos agrios.
Y ahora, habitantes de Jerusalén
y hombres de Judá,
sean ustedes los jueces
entre mi viña y yo.
¿Qué más se podía hacer por mi viña
que yo no lo haya hecho?
Si esperaba que diera uvas,
¿por qué dio frutos agrios?
Y ahora les haré conocer
lo que haré con mi viña:
Quitaré su valla, y será destruida,
derribaré su cerco y será pisoteada.
La convertiré en una ruina,
y no será podada ni escardada.
Crecerán los abrojos y los cardos,
y mandaré a las nubes
que no derramen lluvia sobre ella.
Porque la viña del Señor de los ejércitos
es la casa de Israel,
y los hombres de Judá
son su plantación predilecta.
¡El esperó de ellos equidad,
y hay efusión de sangre;
esperó justicia,
y hay gritos de angustia!
Salmo
Fuente: Evangelizo
Domingo, 4 De Octubre : Salmo 80(79),9.12.13-14.15-16.19-20.
Tú sacaste de Egipto una vid,
expulsaste a los paganos y la plantaste;
extendió sus sarmientos hasta el mar
y sus retoños hasta el Río.
¿Por qué has derribado sus cercos
para que puedan saquearla todos los que pasan?
Los jabalíes del bosque la devastan
y se la comen los animales del campo.
Vuélvete, Señor de los ejércitos,
observa desde el cielo y mira:
ven a visitar tu vid,
la cepa que plantó tu mano,
el retoño que Tú hiciste vigoroso.
y nunca nos apartaremos de ti:
devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre.
¡Restáuranos, Señor de los ejércitos,
que brille tu rostro y seremos salvados!
Segunda lectura
Fuente: Evangelizo
Domingo, 4 De Octubre : Carta de San Pablo a los Filipenses 4,6-9.
Hermanos:
No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.
Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.
En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos.
Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.
Evangelio
Fuente: Evangelizo
Domingo, 4 De Octubre : Evangelio según San Mateo 21,33-43.
Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos.
Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon.
El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.
Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: "Respetarán a mi hijo".
Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia".
Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.
Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?».
Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo.»
Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?
Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.»
MEDITATIO
Fuente: Evangelizo
Domingo, 4 De Octubre : San Máximo de Turín
La viña del Señor, dice el profeta, es la casa de Israel (Is 5,7). Ahora bien, esta casa somos nosotros...y pues somos Israel, somos también la viña del Señor. Vigilemos, pues, que no nazca de nuestros sarmientos, en lugar de la uva dulce, el fruto de la cólera(Ap 14,19), para que no diga: “esperaba uvas i dio agraces” (cf Is 5,7) ¡Qué tierra tan ingrata! La que tenía que dar a su amo frutos de dulzura, lo atravesó con espinas agudas. Así, sus enemigos, los que tenían que haber acogido a su Salvador con toda la devoción de su fe, lo coronaron con espinas en la pasión. Para ellos, esta corona significaba ultraje e injuria, pero, a los ojos del Señor, era la corona de las virtudes...
Prestad atención, hermanos, que no se diga a vuestro propósito: “esperaba buenos frutos y dieron agraces”. Estemos atentos a que nuestras malas acciones no hieran la cabeza del Salvador como espinas crueles. Hay espinas del corazón que han herida hasta la misma palabra de Dios, como lo dice el Señor en el evangelio cuando narra que el grano del sembrador cayó entre espinos, éstos crecieron y ahogaron la semilla (cf Mt 13,7)... Vigilad, pues, que vuestra viña no produzca espinos en lugar de racimos, que vuestra vendimia no dé vinagre en lugar de vino. Cualquiera que haga la vendimia sin distribuir a los pobres sus bienes, recoge vinagre en lugar de vino. Y aquel que mete su cosecha en los graneros sin dar alimento a los indigentes, no recoge el fruto de la limosna sino el rastrojo de la avaricia.
Primera lectura
Fuente: Evangelizo
Sábado, 3 De Octubre : Libro de Job 42,1-3.5-6.12-16.
Job respondió al Señor, diciendo:
Yo sé que tú lo puedes todo y que ningún proyecto es irrealizable para ti.
Sí, yo hablaba sin entender, de maravillas que me sobrepasan y que ignoro.
Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos.
Por eso me retracto, y me arrepiento en el polvo y la ceniza.
El Señor bendijo los últimos años de Job mucho más que los primeros. El llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.
Tuvo además siete hijos y tres hijas.
A la primera la llamó "Paloma", a la segunda "Canela", y a la tercera "Sombra para los párpados".
En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Y su padre les dio una parte de herencia entre sus hermanos.
Después de esto, Job vivió todavía ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
Salmo
Fuente: Evangelizo
Sábado, 3 De Octubre : Salmo 119(118),66.71.75.91.125.130.
Enséñame la discreción y la sabiduría,
porque confío en tus mandamientos.
Me hizo bien sufrir la humillación,
porque así aprendí tus preceptos.
Yo sé que tus juicios son justos, Señor,
y que me has humillado con razón.
Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos,
porque todas las cosas te están sometidas.
Yo soy tu servidor: instrúyeme,
y así conoceré tus prescripciones.
La explicación de tu palabra ilumina
y da inteligencia al ignorante.
Evangelio
Fuente: Evangelizo
Sábado, 3 De Octubre : Evangelio según San Lucas 10,17-24.
En aquel tiempo, los setenta y dos volvieron llenos de gozo y dijeron a Jesús: "Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre".
El les dijo: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos.
No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo".
En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar".
Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: "¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven!
¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!".
MEDITATIO
Fuente: Evangelizo
Sábado, 3 De Octubre : San Juan María Vianney
Mis hermanos, si la fe nos hace descubrir a Dios presente, la esperanza nos hace efectuar todo lo que realizamos en vista sólo de agradar al buen Dios, con el feliz pensamiento de la recompensa eterna. Hermanos míos, ya que la virtud de la esperanza alivia tanto nuestros males, veamos juntos en qué consiste esta bella y preciosa virtud.
Sí, hermanos, tenemos la felicidad de conocer por la fe que hay un Dios que es nuestro Creador, nuestro Salvador y soberano Bien que nos ha creado para conocerlo, amarlo, servirlo y poseerlo. La esperanza nos enseña que, aunque indignos de esa felicidad, la podemos esperar por los méritos de Jesucristo. Mis hermanos, para rendir nuestras acciones en dignas de ser recompensadas, se necesitan tres cosas: la fe, que nos hace descubrir a Dios presente; la esperanza por la que todo realizamos en vista sólo de agradar al buen Dios; el amor, que nos une a él como a nuestro soberano Bien. Si, mis hermanos, no conoceremos nunca el grado de gloria que cada acción nos procura en el cielo, cuando la realizamos con pureza por el buen Dios. Los mismos santos que están en el cielo no lo pueden comprender. (…)
Dirán ustedes ¿qué quiere decir esta palabra “esperar”? He aquí, hermanos. Esperar es suspirar por algo que nos hará felices en la otra vida, es desear ardientemente la liberación de los males de esta vida y querer la posesión de todo tipo de bienes capaces de realizarnos plenamente. (…) Agrego que es necesario que nuestra esperanza sea universal, es decir, que tenemos que recurrir al buen Dios en todo lo que nos ocurre.

